Democracia en Avance

El sistema de petición electrónica de Boulder está casi listo para usar, pero ¿es suficiente?

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Chelsea Castellano recogiendo firmas en papel.
Emma Athena

Después de casi dos años de desarrollo, el primer sistema de petición electrónica de Boulder está programado para comenzar a funcionar en campañas ciudadanas en la temporada electoral de 2021. Para algunos, “Boulder Direct Democracy Online” (Democracia Directa en Línea de Boulder, BDDO) es un paso emocionante en el avance de la democracia para alcanzar el potencial tecnológico moderno; para otros, especialmente aquellos que participaron en el proceso democrático interrumpido por la pandemia de 2020, BDDO representa falta de equidad y, en general, muy poco y demasiado tarde.

“Necesitamos un sistema que funcione para las personas,” dijo Eric Budd, copresidente de la campaña ciudadana “Bedrooms Are For People” (Dormitorios Son Para Personas, BAFP). Esta primavera, BAFP fue una de las campañas que recibió un conjunto de directrices erradas por parte de la Ciudad, lo que impidió la colocación de su medida en la boleta electoral de 2020. (Ver Noticias, “¿Qué pasará con las iniciativas ciudadanas de 2020 en Boulder?”, 30 de julio). “Me gustaría tener esperanza en el sistema, pero la Ciudad no nos ha dado ninguna razón para tener esperanza.”

Los votantes de Boulder aprobaron un sistema de petición electrónica inicialmente en 2018, y desde entonces, el personal de la Ciudad ha estado avanzando en la creación de una plataforma de software segura que puede preservar información delicada y manejar miles de interacciones de usuarios. Cuando peticionarios como Budd pidieron acceso a un sistema de petición electrónica a principios de esta primavera, para ayudar a recoger firmas y cumpliendo con el distanciamiento social, el consejo municipal de Boulder determinó que el sistema en desarrollo aún no estaba listo y se negó a considerar alternativas temporales, citando preocupaciones de seguridad.

“Como sabemos, un sistema inseguro podría causar todo tipo de estragos en una elección,” explicó el alcalde Sam Weaver, quien en abril dió el voto decisivo de 5-4 contra un sistema de petición electrónica temporal. Ejemplos de preocupaciones de seguridad son la violación de la información privada de los votantes, o respaldos de peticiones no auténticas que podrían distorsionar los resultados de las elecciones.

Poner al día aspectos del proceso democrático tradicionalmente analógico con la tecnología moderna ha sido un ejercicio de diligencia previa y paciencia, dijo Weaver. Boulder, como el primer municipio de EE. UU. en votar para adoptar un sistema de petición electrónica, está emergiendo a la vanguardia del lento avance de la nación hacia la innovación electoral.

“En los Estados Unidos, las elecciones se han quedado atrás de muchos otras industrias en términos del uso de la tecnología,” dijo David Kimball, autor de Helping America Vote y miembro del Voting Technology Project (Proyecto de Tecnología de Votación) del Massachusetts Institute of Technology (MIT), un grupo de investigadores que están liderando el camino de análisis de la tecnología electoral, la administración electoral y la reforma electoral en todo el país.

El retraso se debe, en gran parte, al financiamiento, dijo Kimball. “El gobierno federal generalmente no ayuda a financiar los costos de las elecciones — los funcionarios locales han usado fondos disponibles para pagar su personal y por las tecnologías existentes y, por lo tanto, a menudo no tienen los recursos para cambiar a algo más nuevo,” dijo él. “Se está moviendo en la dirección de las nuevas tecnologías, pero ha sido algo lento y gradual.”

Sin embargo, algunos defensores de la democracia local sospechan demoras en la implementación del nuevo sistema BDDO, ya que el proceso está durando más de lo previsto. “Siempre hay un rechazo contra cualquier aumento de la democracia,” dijo Evan Ravitz, un activista político en Boulder que encabezó la iniciativa original de peticiones electrónicas en 2018. “No hay nada que la clase dominante odie más que la democracia,” él dijo.

Ravitz estaba incluido como parte de un grupo de trabajo en 2017, designado por el administrador de la ciudad y dirigido a analizar las políticas de financiamiento de campañas y elecciones de Boulder. El grupo redactó la ordenanza que ahora permite las peticiones electrónicas. Después de que la iniciativa fue aprovado con apoyo abrumador de la comunidad en 2018, Ravitz pasó la mayor parte de 2019 intentando pero fallando en comunicarse con el personal de la ciudad sobre la implementación del proyecto BDDO: sus detalles, sus retrasos, su progreso.

Ravitz se preocupó especialmente cuando los elementos procesales comenzaron sin el debido aviso a principios de 2019. Según Ravitz, el grupo de trabajo no fue notificado de la primera lectura de la ordenanza al concejo municipal en febrero de 2019, y luego solo se le dieron al grupo de trabajo cuatro días para prepararse para su audiencia final el mes siguiente. Más tarde esa primavera, Boulder recibió una oferta para un sistema de petición electrónico gratuito creado por la organización sin fines de lucro de software MapLight, que pretende reducir la influencia del dinero en la política y ejecuta softwares para la Secretaría de Estado de California, entre otros clientes gubernamentales y sin fines de lucro de alto perfil. En Boulder, MapLight quería desarrollar un código abierto para las peticiones electrónicas para que otras ciudades también pudieran usarlo.

Después de una visita del presidente de MapLight, Dan Newman, en mayo de 2019, la ciudad rechazó su oferta gratuita y en julio de 2019 abrió un proceso oficial de solicitud de propuesta. Maplight presentó una propuesta, junto a varias otras empresas de software. Antes de consultar al grupo de trabajo, en diciembre de 2019 la Ciudad contrató a Runbeck Election Services, con sede en Arizona, para construir el nuevo sistema de petición electrónica de Boulder por $490,000, que incluye $244,000 para el desarrollo inicial más tres años de mantenimiento a $82,000 por año.

“El personal seleccionó a Runbeck principalmente porque la compañía tenía más experiencia con sistemas electorales seguros y tenía relaciones existentes con varios secretarios de estado, incluido el de Colorado,” explicó Shannon Audubaugh, gerente de comunicaciones de la ciudad, en un correo electrónico.

Pero al final de 2019, Ravitz había acumulado muchas más preguntas, y todavía está tratando de obtener respuestas a la mayoría. A partir del momento de la publicación, no hay información pública sobre el proyecto en el sitio web de la Ciudad.

Weaver dijo que el proceso para construir e implementar el sistema BDDO ha sido guiado por preocupaciones de seguridad, y han seguido un camino necesariamente cauteloso. “De hecho, hemos sido bastante metódicos en la planificación de las pruebas,” dijo, asegurando que el sistema seguirá siendo probado hasta que el personal de la ciudad esté completamente satisfecho.

“Definitivamente, con cautela nos estamos moviendo más hacia un mundo digital,” dijo David Siegel, vicepresidente de desarrollo de software de Runbeck. El ha visto la evolución de la industria electoral de primera mano durante los últimos años. “El país aún no está listo para estar completamente allí, porque hay preocupaciones, pero estamos tratando de tomar medidas en Runbeck que nos muevan en la dirección apropiada.”

Runbeck Election Services, con sede en Arizona, ahora está probando el sistema BDDO, según el vicepresidente David Siegel, representado en el lado derecho de la foto.
Runbeck Election Services

Runbeck tuvo poco en términos de ejemplos cuando empezó a construir el diseño BDDO, ya que el único otro sistema de respaldo electrónico en los EE. UU. (en Arizona) se limita solo a candidatos prospectos, no iniciativas ciudadanas. A los peticionarios en Massachusetts, se les concedió un permiso judicial temporal para recoger firmas digitales durante la pandemia, utilizaron la plataforma de firma electrónica DocuSign y los secretarios del los condados de todo el estado tuvieron que comparar las firmas digitales con los registros de votantes y confirmar el respaldo de una persona. (Vea News, “Criterio de los tribunales”, 20 de agosto.)

En Boulder, el sistema de Runbeck irá más allá de lo que existe en Arizona y Massachusetts. BDDO se integrará directamente con los datos de los votantes en tiempo real, lo que permitirá que sólo los votantes registrados autenticados puedan respaldar las peticiones. 

Construir un sistema de software capaz de actualizar y proteger continuamente los datos privados de los ciudadanos, así como soportar miles de interacciones de usuarios únicos, fue una tarea complicada, dijo Siegel.

“Hay ataques cibernéticos que ocurren en todas partes, y se están volviendo más sofisticados, por lo que tenemos que ser más inteligentes en nuestra capacidad de crear software que eviten eso,” dijo Siegel, llamándolo “un desafío continuo y un objetivo.”

En comparación con otras industrias que durante años han utilizado sistemas en línea tecnológicamente sofisticadas pero seguros — como bancos, hospitales, empresas de bienes raíces — la magnitud del impacto de una elección en la sociedad es parte de lo que establece el listón de seguridad particularmente alto, dice Charles Stewart, director del MIT Voting Technology Project y profesor de ciencias políticas.

“Muchas de estas transacciones (por ejemplo, bancarias), en primer lugar, generalmente solo involucran a una persona o una empresa, por lo que si algo sale mal, si el sistema falla, hay fraude, hay algo que estaba mal, solo afecta a una persona o un número limitado de personas,” dijo Stewart. La mayoría de las transacciones comerciales no son anónimas, mientras partes de la información electoral necesitan ser anónimas y cualquier error puede afectar a miles de personas a la vez. “Si algo saliera mal [en una elección], puede ser difícil, si no imposible, recuperarse.”

Hasta ahora, Siegel dice que las pruebas del sistema BDDO, que comenzaron en agosto, han sido “normales para un proyecto.”

“Esperamos que esto sea un punto de inflexión para la industria, si podemos demostrar que está funcionando muy bien y es bien aceptado en la ciudad de Boulder. Esperamos que esta sea una oportunidad para otras personas — tomando en cuenta el COVID ahora mismo,” dijo, notando que el equipo de ventas de Runbeck está en conversaciones con nuevos clientes potenciales. que desean llevar la petición electrónica a otros municipios.

Más allá de la seguridad, otras preocupaciones también han influido en el proyecto BDDO y su velocidad de implementación, dijo Weaver — preocupaciones como la corrección legal, la equidad y la educación de los votantes. “La democracia directa en sí misma es una bestia interesante, ¿verdad?”

La introducción de un sistema de petición electrónica tiene el potencial de cambiar el panorama de las leyes y los gobiernos locales, y se integra directamente en el “debate sólido sobre sí fomentar más iniciativas es algo bueno para la democracia,” dijo Stewart.

El proceso de iniciativa ciudadana, que solo permite 26 estados, incluido Colorado, es una manera para los constituyentes modificar y crear nuevas leyes y ordenanzas de la ciudad sin el apoyo de legisladores, como el concejo municipal. 

“En la mayor parte del país, los legisladores suelen considerar [las iniciativas] como algo que va detrás de sus espaldas’,’ dijo Stewart. “En muchos casos, las personas que establecen las reglas de las leyes sobre la administración electoral probablemente sean reacias a facilitar esto.”

Ravitz sostiene, sin embargo, que la democracia debe ser tan directa y orientada hacia los ciudadanos como sea posible. El señala la Constitución de Colorado, en la que se garantiza a los ciudadanos el derecho a adoptar, enmendar y derogar leyes. “El poder de la gente es lo más importante,” dijo Ravitz. “Y luego a representantes, les delegamos parte de nuestro poder.”

Emma Athena Evan Ravitz es un activista político de largo tiempo en Boulder que encabezó la iniciativa de petición electrónica original de 2018.

La mayoría de las localidades, como Boulder, tienen la autoridad para determinar las reglas de peticiones locales, como cuántas firmas se necesitan y cuándo deben entregarlas. En teoría, las reglas deberían asegurar que el proceso de iniciativa ciudadana sea lo suficientemente fácil para que sea accesible para todos, pero lo suficientemente difícil para eliminar las campañas falsas.

“El objetivo de este proceso es mostrar suficiente apoyo de la comunidad para obtener un voto,” dijo la organizadora comunitaria y copresidenta de la campaña de BAFP, Chelsea Castellano. “No debería ser más difícil de lo que es hoy.”

Errar en el lado más fácil es “más democrático y permite que el público tenga más voz en más temas que llegan a la boleta,” dice Kimball. Esto generalmente otorga a los votantes más autoridad sobre las leyes locales y las políticas públicas.

Por el contrario, hacer que el proceso sea más difícil ayuda a contrarrestar el hecho de que las iniciativas ciudadanas pueden convertirse en leyes y dictar acciones de la Ciudad sin pasar por un proceso legislativo riguroso. En la legislatura, “hay un proceso bastante largo en el que las leyes potenciales son escuchadas y consideradas, debatidas, enmendadas y mejoradas. No hay mucho de eso en el proceso de medidas ciudadanas,” dice Kimball.

Sin embargo, a veces las campañas trabajan con legisladores como los miembros del concejo municipal o el personal de la ciudad para afinar las medidas electorales y las posibles ordenanzas, como lo han hecho dos campañas para la elección de este año. “Así que tenemos una oportunidad de tratar de evitar esas consecuencias no deseadas si los peticionarios están dispuestos a escucharnos, a veces no lo están o están muy fijos en cómo quieren que se haga algo,” dijo Weaver.

Como lo experimentó Massachusetts esta primavera, la oportunidad de respaldar peticiones en línea aumentó las tasas de participación en el proceso de petición. En el caso de Colorado, dijo Kimball, “creo que la petición electrónica podría facilitar la calificación de medidas para la boleta.”

El alcalde Weaver está de acuerdo. “Esto facilitará el cambio de los estatutos de la ciudad,” dijo. “Si es demasiado fácil agregar algo a la boleta, y muchas malas ideas surgen y se convierten en ley, entonces pueden suceder cosas que la gente no espera o no tiene la intención … algo así como TABOR a nivel estatal.” TABOR, la controvertida enmienda de 1992, limita la cantidad de ingresos que el estado puede retener y gastar, con el dinero excedente devolver a los contribuyentes.

“Los asuntos complicados o las peticiones complicadas que tienen muchos elementos son difíciles para los votantes analizar,” explicó. “Entonces, el verdadero desafío de la democracia directa, en mi opinión, es que es difícil para los votantes clasificar las ideas y determinar si son buenas o malas.”

La única solución a eso en este punto es suministrar más información sobre cada medida, dice Weaver. Por lo tanto, la educación de los votantes es la parte “más importante” de la implementación del sistema BDDO, explicó Aulabaugh. 

“Creemos que esto dará acceso a una gama más amplia de miembros de nuestra comunidad. También debería proporcionar a las personas la capacidad de tomar decisiones más informadas,” escribe en un correo electrónico. “Con las peticiones en papel, los votantes tienen que confiar en lo que dice el circulador y en el idioma de la petición. Tener la oportunidad de revisar una petición en línea les da a los votantes la posibilidad de investigar y obtener información adicional antes de aprobar una medida.”

Sin embargo, tal como están las cosas, las campañas de iniciativa ciudadana tendrán que elegir entre métodos de respaldo en papel y lápiz o electrónicos; no se les permitirá usar ambos para la misma petición. Castellano teme que esto “reducirá las oportunidades potenciales de llegar a las personas” y podría dificultar el proceso de solicitud para algunos, mientras que daría una ventaja a otros con más perspicacia financiera.

Tener peticiones exclusivamente en línea desafiarían las campañas para conectar con los firmantes que quedan fuera de la red social de una campaña. La mayor parte de las casi-8,000 firmas que BAFP recolectó esta primavera provino de relacionarse con extraños en público, dice Budd, quien pasó horas parado en parques comunitarios y frente a supermercados. Budd sostiene que sería posible usar tabletas electrónicas al recoger firmas en la comunidad, lo cual los extraños podrían usar para respaldar una petición, pero la carga financiera de dar tabletas a todos los voluntarios es “otro obstáculo que pausa el proceso,” él dijo.

“Al tener una combinación, obtienes muchos beneficios de ambos,” dijo Castellano. La capacidad de aprovechar las nuevas tecnologías y al mismo tiempo honrar la familiaridad del proceso actual “sería un cambio realmente positivo.”

En el momento de la publicación, aún no está claro si las campañas de enmienda de la carta como BAFP incluso podrían usar el sistema BDDO, ya que las reglas que guían el proceso de enmienda de la carta de Boulder enfrentaron un escrutinio intenso esta primavera, cuando los funcionarios de la ciudad no proporcionaron instrucciones claras. No queda claro si la carta de la ciudad o la constitución estatal gobierna las enmiendas a la carta; si es el último (como afirma el consejo municipal), entonces el sistema BDDO no estaría disponible para iniciativas ciudadanas que busquen enmiendas a los estatutos, ya que la constitución estatal no permite el uso de peticiones remotas en línea. Si es el primero (como sostiene el abogado de la ciudad), BDDO si podría ser utilizado por todos. A pesar de esto, las campañas de iniciativa ciudadana que involucran ordenanzas municipales tendrán acceso.

Incluso si están permitidos, después de la traumática experiencia de peticionando esta primavera, Castellano dice que BAFP no usará “el sistema de petición electrónica porque no confiamos en que la ciudad lo ejecutará correctamente, y tampoco confiamos en que ellos lo van a defender legalmente.”

Se anticipa que BDDO estará listo en enero, cuando comience la próxima temporada de solicitudes, pero aún se están debatiendo los detalles exactos sobre cómo las campañas pueden usarlo para monitorizar los respaldos. A medida que entre en vigencia, Weaver dice que la Ciudad monitoreará continuamente cómo el sistema BDDO afecta la boleta. “Si comenzamos a recibir montones y montones de medidas referidas, es posible que queramos volver atrás y considerar, ¿tenemos el requisito de firma correcto si la [petición] electrónica ha facilitado mucho la colocación de medidas en la boleta electoral?”

Aunque desconfía de la composición de las peticiones y de la adecuada educación de los votantes, Weaver sigue siendo optimista. “Para mí, [BDDO] es emocionante, y será algo que otras ciudades y estados podrán ver,” dijo. “Siempre nos gusta intentar cosas que empoderen a nuestra gente para que se comprometan, así como hacer más conveniente participar, porque eso siempre es un desafío.”

Este artículo es el segundo de una serie de cuatro partes que analiza el papel de sistemas en línea para recoger firmas en el futuro de la democracia directa en 2020. Este artículo fue reportado con ayuda del Solutions Journalism Network.